Charla con Liliana Olivieri Perez de Bicecci

Dentro del marco de Foco Familia, la Lic. Liliana Olivieri Pérez de Bicecci, dio una charla que se basó en el tema “Padres responsables hijos felices”. Esta iniciativa pretende brindar herramientas útiles a nuestro papás.

Además la disertante dirigió una charla especial para los tutores de Los Olivos y Portezuelo. que se realizó el viernes al mediodía en Los Olivos.

El resultado del encuentro fue altamente satisfactorio.

Viernes en la montaña

Por fin se realizó la tan esperada salida deportiva a la montaña. Las nenas de 7º,8º y 9º, acompañadas por María Eugenia Barrera, Carla Amato y Romina Fernández hicieron cumbre en “La Crucecita” el con éxito el viernes 8 de mayo a las 12 horas aproximadamente. La experiencia fue más que positiva, las alumnas volvieron felices.

Seguimos capacitándonos

Para formar a nuestras docentes, el sábado 9 de mayo, el colegio Portezuelo organizó una jornada de capacitación. El objetivo fue desarrollar el plan de formación haciendo incapie en la virtud de la prudencia. Además se trabajó sobre las cuestiones socio-afectivas de nuestras alumnas, con el fin de aunar criterios en beneficio de las mismas.

Read to Grow

El pròximo 20 de mayo daremos comienzo a nuestro concurso “Read to Grow” ( leer para crecer), como parte de las actividades de nuestra Reading Week.
Cada año tendrá un árbol en su clase que irán haciendo crecer agregando nuevas hojitas. ¿Cómo sumamos hojitas?
Por cada libro que lean en inglès, recibirán una hoja para completar con el título del libro leído y su autor.
El tiempo de lectura se extenderá hasta el 4 de junio y luego veremos que árbol es el más frondoso. La biblioteca del colegio prestará libros en inglés y les sugeriremos algunas páginas de internet dónde podrán encontrar historias muy divertidas.
Happy reading time for everyone!

La romería del mes de mayo

San Josemaría aconsejaba hacer un regalo a la Virgen María en el mes de mayo: acudir a un santuario dedicado a la Madre de Dios y rezar el Rosario. El fundador del Opus Dei acostumbraba a hacerlo acompañado de poca gente, caminando un trecho hasta el santuario, y dirigiéndose con piedad a la Virgen. Decía el santo: “Ojalá sepas y quieras tú sembrar en todo el mundo la paz y la alegría, con esta admirable devoción mariana y con tu caridad vigilante”.
TRAS LOS PASOS DE SAN JOSEMARÍA
2 mayo de 1935. En esa fecha, San Josemaría inició en el Opus Dei la costumbre de la romería mariana en el mes de mayo. Aquel día, acompañado por dos estudiantes, peregrinó a Ávila (España) para honrar a la Virgen en su ermita de Nuestra Señora de Sonsoles. Quería agradecer, de una manera especial, los favores que de ella habían recibido ese curso. Este es el relato de aquella primera romería. Desde entonces, miles de personas honran de la misma manera a la Virgen.
“Decidida la marcha a Sonsoles, quise celebrar la Santa Misa (…) antes de emprender el camino de Ávila. En la Misa, al hacer el memento, con empeño muy particular —más que mío— pedí a nuestro Jesús que aumentara en nosotros —en la Obra— el Amor a María, y que este Amor se
tradujese en hechos. Ya en el tren, sin querer, anduve pensando en lo mismo: la Señora está contenta, sin duda, del cariño nuestro, cristalizado en costumbres virilmente marianas: su magen, siempre con los nuestros; el saludo filial, al entrar y salir del cuarto; los pobres
de la Virgen; la colecta de los sábados; omnes… ad Jesum per Mariam; Cristo, María, el Papa… Pero, en el mes de mayo, hacía falta algo más. Entonces, entreví la “Romería de Mayo”, como costumbre que se ha de implantar —que se ha implantado— en la Obra”.
Sin entrar en el recinto amurallado [de Ávila], se encaminaron directamente hacia la ermita. Desde lejos veían el santuario en lo alto de la ladera. Rezaron un rosario a la subida; otro, dentro, ante la imagen de la Virgen, en medio de ex-votos y ofrendas; y la tercera parte, de vuelta a
la estación de Ávila. De las incidencias de la romería sacó tema el sacerdote para hacer a los suyos consideraciones sobre la perseverancia: “Desde Ávila —cuenta San Josemaría—, veníamos
contemplando el Santuario, y —es natural—, al llegar a la falda del monte desapareció de nuestra
vista la Casa de María.
Comentamos: así hace Dios con nosotros muchas veces. Nos muestra claro el fin, y nos le da a contemplar, para afirmarnos en el camino de su amabilísima Voluntad. Y, cuando ya estamos cerca de El, nos deja en tinieblas, abandonándonos aparentemente. Es la hora de la tentación: dudas, luchas, oscuridad, cansancio, deseos de tumbarse a lo largo… Pero, no: adelante. La hora de la tentación es también la hora de la Fe y del abandono filial en el Padre-Dios. ¡Fuera dudas, vacilaciones e indecisiones! He visto el camino, lo emprendí y lo sigo. Cuesta arriba, ¡hala, hala!, ahogándome por el esfuerzo: pero sin detenerme a recoger las flores, que, a derecha e izquierda,
me brindan un momento de descanso y el encanto de su aroma y de su color… y de su posesión: sé muy bien, por experiencias amargas, que es cosa de un instante tomarlas y agostarse: y no hay, en ellas para mí, ni colores, ni aromas, ni paz”.
En recuerdo de esa romería, con Josemaría guardaba en una pequeña arqueta un puñado de espigas como símbolo y esperanza de la fecundidad apostólica en el mes de mayo.
Texto de “El Fundador del Opus Dei”. A. Vázquez de Prada.