Octavario por la Unidad de los Cristianos

¿Con qué Papa se inició el Octavario? En 1916 dio comienzo por iniciativa de Benedicto XV esta tradición que continúa vigente cada año: la “Octava de oración por la unidad de los cristianos”. Este Papa dijo: “La Iglesia no es latina, ni griega, ni eslava, sino católica: no hay diferencia entre sus hijos”.

Tradicionalmente, la semana de oración por la unidad de los cristianos se celebra del 18 al 25 de enero. Reviste una especial relevancia ecuménica. En ella, de forma solemne y conjunta, nos reunimos en el nombre de Jesucristo para pedir que las divisiones sean superadas y la unidad se convierta en una realidad plena y visible. Es decir, durante el octavario, los cristianos católicos, ortodoxos y protestantes de todas las denominaciones están invitados a rezar juntos por su unidad.

La Iglesia ya trabaja por víctimas de terremoto en Haití, explica Santa Sede

VATICANO, 14 Ene. 10 / 09:28 am (ACI)El Pontificio Consejo Cor Unum dio a conocer que, tras el llamado del Papa Benedicto XVI para que la comunidad internacional exprese de manera efectiva su solidaridad para con los afectados por el terremoto en Haití, la Iglesia Católica ya se encuentra trabajando activamente por esta golpeada población.
En un comunicado dado a conocer hoy, este dicasterio señala que “como en el pasado con otras tragedias de este tipo, los católicos ya están presentes con su asistencia concreta. Diversas agencias católicas está trabajando y enviado personal, que ha sido solicitado de manera particularmente urgente”.
Seguidamente el comunicado señala que “el Pontificio Consejo Cor Unum, en contacto directo con Catholic Relief Services (CRS), la agencia humanitaria internacional de los Obispos de Estados Unidos, ha solicitado al organismo coordinar los esfuerzos de asistencia en esta fase”
El personal, prosigue, “ya en el lugar, está constituido por más de 300 miembros activos desde hace un tiempo en Haití, tienen experiencia, la capacidad y los recursos de CRS. Esto permitirá una pronta y eficaz coordinación de los esfuerzos de la Iglesia que, en palabras del Papa Benedicto, deben ser generosos y concretos para salir al encuentro de las necesidades de nuestros hermanos y hermanas en Haití”.

GRAN ANIVERSARIO

Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro (Huesca, España) el 9 de enero de 1902. Sus padres se llamaban José y Dolores. Tuvo cinco hermanos: Carmen (1899-1957), Santiago (1919-1994) y otras tres hermanas menores que él, que murieron cuando eran niñas. El matrimonio Escrivá dio a sus hijos una profunda educación cristiana.

A ÉL ACUDIMOS PIDIENDO POR TODAS LAS FAMILIAS DEL COLEGIO PORTEZUELO.

LOS REYES MAGOS, ¡FELICIDADES!

¿Dónde está el nacido rey?
La humildad es otro buen camino para llegar a la paz interior. -“El” lo ha dicho: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón… y encontraréis paz para vuestras almas”. (Camino, 607)
¿Dónde está el nacido rey de los judíos? Yo también, urgido por esa pregunta, contemplo ahora a Jesús, reclinado en un pesebre, en un lugar que es sitio adecuado sólo para las bestias. ¿Dónde está, Señor, tu realeza: la diadema, la espada, el cetro? Le pertenecen, y no los quiere; reina envuelto en pañales. Es un Rey inerme, que se nos muestra indefenso: es un niño pequeño. ¿Cómo no recordar aquellas palabras del Apóstol: se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo?Nuestro Señor se encarnó para manifestarnos la voluntad del Padre. Y he aquí que, ya en la cuna, nos instruye. Jesucristo nos busca ‑con una vocación, que es vocación a la santidad‑ para consumar, con El, la Redención. Considerad su primera enseñanza: hemos de corredimir no persiguiendo el triunfo sobre nuestros prójimos, sino sobre nosotros mismos. Como Cristo, necesitamos anonadarnos, sentirnos servidores de los demás, para llevarlos a Dios.¿Dónde está el Rey? ¿No será que Jesús desea reinar, antes que nada en el corazón, en tu corazón? Por eso se hace Niño, porque ¿quién no ama a una criatura pequeña? ¿Dónde está el Rey? ¿Dónde está el Cristo, que el Espíritu Santo procura formar en nuestra alma? No puede estar en la soberbia que nos separa de Dios, no puede estar en la falta de caridad que nos aísla. Ahí no puede estar Cristo; ahí el hombre se queda solo.A los pies de Jesús Niño, en el día de la Epifanía, ante un Rey sin señales exteriores de realeza, podéis decirle: Señor, quita la soberbia de mi vida; quebranta mi amor propio, este querer afirmarme yo e imponerme a los demás. Haz que el fundamento de mi personalidad sea la identificación contigo. (Es Cristo que pasa, 31)