Trabajamos la Virtud del ORDEN

El orden es una virtud que está en la base  de todas las demás virtudes humanas y les sirve de apoyo. Se manifiesta en múltiples facetas que podemos observar en la vida diaria: cómo organizan sus pertenencias, cómo distribuyen sus actividades, su tiempo, cómo se expresan, etc.

Al hablar de orden no se refiere ni exclusiva ni fundamentalmente al orden material, de las cosas, sino al orden en la persona: a la armonía, el equilibrio interior, la moderación, el autodominio. Por eso, junto al orden se considera un bloque  de virtudes relacionadas.

La virtud es un hábito, pero a ese hábito ha de añadírsele la autoconciencia y la libertad: actúo con orden porque me doy cuenta de qué significa ser ordenado y lo quiero para mí. Si esto es así, si además de dar el buen ejemplo, nos esforzamos (padres-colegio) para que las niñas encuentren sentido a lo que hacen y se planteen esforzarse por hacerlo bien libremente, estaremos educando en la virtud, y el orden será algo connatural a la persona. Nunca una manía, que no da razón de sí.

El orden proporciona: más tiempo, más rendimiento; tranquilidad, confianza y seguridad, evita disgustos y contratiempos; nos hace más felices con menor esfuerzo.

orden

A medida que van creciendo debemos conseguir que las niñas vayan adquiriendo una progresiva autonomía y que se responsabilicen de sus obligaciones sin tener que recordárselo constantemente. Es necesario que se les dé pautas concretas para ordenar las cosas y les facilitemos las condiciones para que puedan hacerlo.

De este modo el colegio y la familia van perfectamente coordinados en la formación de la niña.

Posibles objetivos de planes de acción educativa relacionados con el orden para la vida familiar:

  • Al terminar la jornada, dejar la habitación ordenada.
  • Apagar las luces cuando no son necesarias.
  • Dejar la ropa en el lugar adecuado. Ropa de abrigo bien colgada, ropa para lavar, etc.
  • Cuidar los libros, cuadernos y todo tipo de material.
  • Cerrar con cuidado los cajones y las puertas de los armarios.
  • Dejar cada cosa en su sitio al terminar un trabajo.
  • Afianzar hábitos básicos de higiene personal.
  • Procurar que se respeten los horarios establecidos, como los de las comidas, estudio, regreso a casa, explicando la bondad de que esto sea así.
  • Cerciorarse de que lo que se tira no vale.
  • Uso de la agenda para ayudar a distribuir el tiempo adecuadamente.

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